De viaje.
24 dic 08Pise las tierras lejanas que han cobijado tus pasos,
y respire el aire que ha exhalado tu cuerpo.
Dormí cobijada por las mismas estrellas que te miraron
y sentí tu presencia irreal, real por un momento.
El tiempo infinito vibrante, intenso,
con la violencia de una realidad chocante, ruda.
Guillotinando con cada segundo mis capacidades
controlándome, jugando conmigo,
haciéndome hoja, destrozada por el viento.
Y cada célula de mi cuerpo gritando descanso
mis pulmones, mi mente, mi boca! pidiendo aliento.
Mi alma derrumbándose ante ti
rompiéndose la piel y la esencia
resumiéndose a risas y quijadas tensas.
Y la negrura del miedo desgarrándose,
carcomiéndose, fundiéndose en luz
en fuego, en niebla, en precipicio.
Y la infinidad del tiempo acabando,
con frenesí, momento tras momento.
Muriendo y viviendo mil veces,
sin descanso, sin aliento.
Gritando sometida, hechizada...
quemándome en un grato sufrimiento.
Sin fin, sin fin el momento.
Y por fin exhale el aire, que había exhalado tu cuerpo.
Exhausta mire las estrellas, y en el fondo de mi ser, te ame de nuevo.
(